Acompañamiento al ARTISTA

Me fascina emplear el trabajo actoral desde una visión terapéutica con y para uno mismo. Ello incluye el desarrollo y expansión de la VOZ y del CUERPO. Contemplando como en ellos se producen muchísimos bloqueos, síntomas y enfermedades que proceden de conflictos emocionales no resueltos.

Más de 13 años de experiencia en el ámbito artístico.
Transité por momentos de ansiedad, pánico escénico, baja autoestima... Todo ello me llevó al punto de tomar consciencia conmigo misma, encontrar el origen de tanta imposición conmigo, comprender que el compararnos desde un lugar de menosprecio con nosotros mismos induce directamente al sufrimiento. Que cada artista tiene su esencia, su identidad, su propio camino y circunstancias. Aceptar y honrar el camino de cada uno y con ello el de nosotros mismos.
Fortalecer nuestros puntos fuertes. Identificar nuestra energía, nuestro color... eso que nos hace diferentes y focalizar en ello.
Si pretendemos ser como "él"/"ella" nuestra energía se disipa y perdemos la propia fuerza necesaria para brillar y ser vistos.
Salir de la creencia de que "la vida del artista siempre es terriblemente sacrificada", "si eres artista, no hay sitio para tu vida personal y vida familiar" (...)
Comprender que por mal que salga una audición no somos peores personas, ni peores artistas. Estos sucesos que para el artista son "fracasos" no es más que información de que posiblemente hay diferentes áreas, técnicas... que quizá necesiten ser reforzadas.
Que entender a un director/a también es una cuestión de energía y vibración. No siempre conectamos con todo el mundo.
Y que ese compañero/a que "nos cae mal" o que "nos hace la vida imposible" es nuestro espejo.
Que estamos hablando de gustos. Y sobre gustos créeme... no hay nada escrito. Atender a la relatividad de todo lo que sucede en nuestra profesión. No dejarnos arrastrar y que nuestro EGO dependa solo y exclusivamente de un aplauso y aprobación externa.
Somos artistas... pero antes, somos personas.
Recordar el don de transmitir, de expresar...es un don sagrado y merece ser tratado como tal. Y no vivirlo con un látigo a nuestras espaldas constante.
Que si crees en el ÉXITO... crees en el FRACASO.
Y estar en el éxito no es sinónimo de estar bien con uno mismo.
Cuanto mayor sea tu conocimiento y desarrollo personal más enriquecido será tu trabajo como artista.

En todos los años de experiencia como artista y como terapeuta he podido tomar conciencia y consciencia de que muchos de los bloqueos/tensiones a la hora de trabajar son la punta de un iceberg que por debajo tiene un sin fin de vivencias personales no revisadas. Nuestro cuerpo, nuestras acciones, comportamientos... son un reflejo de lo que sucede por dentro.

* En las consultas trabajo con colores & visualizaciones (técnicas como por ej: "focusing")

Son ejercicios muy prácticos y fructíferos con personas que tienen muy desarrollado el hemisferio derecho del cerebro. Como es en el caso de los artistas. La sensibilidad, creatividad, imaginación están muy latente por lo que dirigir parte de esa energía a estos ejercicios no solo hará que el paciente lo sienta como algo "familiar" si no que es mucho más fácil plantear las sesiones como un juego (y no por ello apelando a la connotación banal que implica la palabra) de descubrimiento personal.

* He tenido la iniciativa de desarrollar técnicas propias de liberación emocional a través de la voz (emisión de sonidos con expiraciones) y de liberación emocional a través del cuerpo mediante el ejercicio físico (aprovechando el estado de subida de serotonina y endorfinas)

ALGUNOS DE LOS PUNTOS A TRATAR EN LAS SESIONES

  • Encuentro conmigo mismo/a. Y todo lo que ello supone de tomar contacto con nuestras heridas y conflictos emocionales no resueltos.
  • Encuentro con mi artista Aunque ambos puntos están unidos y ligados.
  • Técnicas de relajación y meditación activa.
  • Propósito Interno ¿Qué quiero ofrecer, transmitir... como artista?
  • Fortalecer mis puntos fuertes como artista
  • Mi compañero/a = Mi espejo Tomar consciencia de las "envidias", "comparaciones" y re-dirigir toda esa energía hacia todas nuestras posibilidades.
  • EGO. Aprender a tener una relación sana con él. Integrarlo de manera que nos impulse a vivir la profesión (y la vida misma) con amor propio, capacidad de decisión y capacidad de poner límites (sanos).
  • Responsabilizarnos. Comprender que somos responsables de nuestras acciones y decisiones. Y es vital comprender también hasta dónde llega nuestra capacidad de acción pues hay situaciones que no están en nuestra mano (por ej: audiciones...)
  • Relaciones y entorno de trabajo. Cuidar mis relaciones con los compañeros y entorno de trabajo es también una manera de cuidarnos a nosotros mismos.