EXPECTATIVA VS REALIDAD

18.05.2020

Cuántas veces nos hemos visto en la situación de recibir un jarrón de agua fría desde la coronilla hasta los pies ante algún acontecimiento. Cuántas veces hemos dicho la frase "ha sucedido todo lo contrario a lo que me esperaba" y esto ha causado en nosotros una gran decepción y desilusión ante la realidad que estamos viviendo...

El tener expectativas ante la vida es algo que ya lo tenemos súper automatizado en nuestro día a día. Tenemos expectativas en nuestro trabajo, en la familia, amigos, pareja... y cómo no, en nosotr@s mism@s, en nuestro cuerpo, en nuestras emociones...

Aunque ¡ojo! también nos ha pasado lo contrario... de quedarnos sorprendidísimos para bien sobre alguna situación que no esperábamos que así aconteciera.

No todo en las expectativas es "más negativo que positivo". El tener expectativas también nos ayuda a motivarnos, a crear objetivos, metas... y con ello esforzarnos por conseguirlo. Las expectativas pueden resultar motivacionales. Lo contraproducente puede llegar cuando esas expectativas implican salirnos, ausentarnos de nosotros mismos, de nuestras verdaderas necesidades por cumplir tales objetivos que quizá por circunstancias (y no porque seamos mejor o peor) no están aún en posibilidad de aparecer en nuestro camino. O que ni siquiera son expectativas con las que queremos cumplir. Muchas de ellas son impuestas por la familia, por la sociedad... así que preguntémonos ¿es realmente ésto lo que yo como un ser humano individual y responsable de mí mismo quiero en mi vida y para mí? Sí es sí... preguntémonos... ¿Para qué?

La vida es sabia, y constantemente nos pone en el camino todo aquello que podemos afrontar, ya sea "positivo" o "negativo". Lo que aún no está en nuestra vida quizá es porque así tiene que ser. Porque todo llega en el momento que tiene que llegar.

Prestemos atención a estas expectativas que nos aturden, que favorecen a la ansiedad, que nos bloquean... que por estar tan pendientes de lo que "debería ser" nos perdemos el milagro de lo que realmente es y está sucediendo aquí y ahora. Muchas de las expectativas están fundadas en carencias emocionales, traumas... aprendamos a mirar esto para liberarnos, soltar y vivir con una mayor relajación y aceptación. 

Te propongo el siguiente ejercicio:

Por la mañana al comenzar el día (bien sea al abrir los ojos en la cama, tomando el café, en la ducha...) tomamos una serie de respiraciones profundas con consciencia del aire que inspiro y del aire que expiro y nos decimos las siguientes frases:

Hoy, acepto la vida y sus circunstancias tal y como son. Hoy, decido sorprenderme.

Todo está bien en mi mundo. Abro los brazos a lo que venga. Estoy preparado/a"